lunes, 10 de diciembre de 2012

Muhammad Yunus, un banquero sin banco

PERFIL


Es considerado uno de los hombres más humanitarios del mundo. Este economista bengalí, Premio Nobel de la Paz en el 2006 por la creación de Grameen -un banco de microcréditos-, será honrado el 19 de enero del 2013 con el premio “Saludo a la grandeza”. El galardón es concedido cada año por la King Center for Nonviolent Social Change, una organización fundada por Coretta Scott King, viuda de Martin Luther King Jr. Sin embargo, el gobierno de Bangladesh realiza una serie de investigaciones por supuestas irregularidades a Grameen y a Yunus, quien ha lamentado los hechos y ha explicado que son 8,3 millones mujeres accionistas del banco las que saldrían afectadas.


En 1983, un hombre de Bangladesh fundó un banco de micro créditos para ayudar a los pobres. Luego, en el 2006, recibió el Nobel de la Paz. Ahora es investigado por exención de impuestos mientras era director de su propio banco. Para colmo, fue obligado a dejar su cargo por estar muy viejo: la edad oficial para su jubilación es de sesenta años. Él tiene setenta y uno. Este bengalí tiene la mirada fija, como de estatua, y sus ojos negros se acompañan con la amplitud de su frente. Al parecer es reflexivo, serio, inquisidor, pero cuando habla de economía se excita y mueve los brazos y defiende sus ideas con ahínco. Su rostro muestra unos pómulos abultados, labios delgados, nariz chata con orificios grandes y un cuello arrugado, como de lagarto añejo. Este hombre es Muhammad Yunus, el banquero de los pobres.
Todos los ganadores del premio Nobel en el 2006.
 Yunus nació en una pequeña aldea de Bangladesh, donde en 1976 fundó Grameen Bank, aquella entidad que ha logrado más de cuatro mil millones de dólares en préstamos y más de ocho millones de prestamistas hasta el 2011. Fiel seguidor del poeta Tagore, remonta su filosofía de vida a diversos sucesos de su infancia: la independencia de la India y Pakistán, la libertad, el cambio económico, el subdesarrollo. Pero lo determinante fue aprender la economía marxista en la Universidad Vanderbilt, en EE.UU: las teorías económicas construidas  sobre la vida real. Esto sustenta su pensamiento.

Dice que de su familia heredó el saber compartir, el ayudar a los pobres, y de la política su sensibilidad ante la injusticia. Por eso justifica su existencia en la razón de ser del prójimo. 

-   Intenté hacer lo mismo que los bancos tradicionales, pero al revés: prestaría dinero a las mujeres y a los pobres que no tenía esperanza de préstamo – explica. 

Esa era la pequeña revolución del banquero de los pobres, y por la cual ganaría el Nobel posteriormente. Es fiel defensor del crecimiento económico como solución a la pobreza. Sin embargo, indica que la caridad, la donación, la beneficencia, no es el enfoque adecuado, por eso deben tener un límite. Es decir, los gobiernos deben brindar las oportunidades para que las personas se cuiden solas. He ahí otro sustento de su pensamiento: la prosperidad llega con el desafío, con las iniciativas, con la creatividad. 

-          El dinero por donación se aprovecharía mejor si se dirige a los pobres directamente.

Cortesía de El País.
Pero hay un tema curioso. Yunus afirma que la planificación familiar en las familias que usan el micro crédito es más frecuente que el promedio nacional; es decir, reducir la cantidad de hijos y asegurar la calidad de vida. He aquí otra clave de su pensamiento: el micro crédito no es solo entregar dinero, sino crear confianza en uno mismo, en su capacidad de hacer negocios. 

Yunus se considera persistente, optimista, luchador, humilde; además, nada le inspira miedo. Critica a los economistas contemporáneos porque solo se enfocan en ganar dinero. Es más, comenta que, por sus niveles de pobreza, no se puede definir como economía rica a Estados Unidos, el país donde su hija mayor es cantante de ópera. Pero este hombre bueno también tiene enemigos: la primera ministra, Sheikh Hasina, le llama “El chupa sangre de los pobres”. 

Yunus en su tierra natal.
Este hombre, que ha generado beneficios a más de ocho millones de personas, en su mayoría mujeres (y por ende a sus hijos), también ha recibido más de un millón de euros tras recibir el Nobel, pero nadie sabe qué castigo recibirá si se comprueban todas las investigaciones que le hace el Consejo de Ministros de Bangladesh, ese país pobre que tanto ayudó…Dicen que Yunus, al estar cansado o deprimido, regresa a su aldea natal para recuperar energías. Parece que le tomará tiempo regresar otra vez.

 Más información: 
Grameen y Yunus vs. el gobierno de Bangladesh
Yunus, premio Nobel de la Paz





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