La ciudad de Piura es agitada durante el día, con polvaredas, vehículos infinitos, pistas agrietadas y una economía informal cada vez más fuerte. Sin embargo, por las noches es casi desapercibida; los taxistas, las prostitutas, los emolienteros, los policías, en fin, son testigos de un panorama curioso y tranquilo, bajo la sombra de viejos algarrobos.

Puente Bolognesi. Espero que otro invierno no lo destruya.
6 de la tarde.
Plaza de Armas de Piura.

La Plazuela Merino, en la avenida Sanchez Cerro.
El gran pintor Piurano Ignacio Merino
Noctámbulos y viajeros de larga ruta.
Emolientero.



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